El ser de luz


Me dibujo sobre cada papel como si me mirase cada vez en un espejo diferente que refleja mi personalidad, mi manera de ser... Hoja por hoja... el lápiz avanza solo y me deshace de una parte de mi identidad.

Poco a poco, las mascaras caen. Me vuelvo cada vez mas y mas humilde. Ya no me siento yo mismo, pierdo la cabeza. Una energía cósmica atraviesa mi cuerpo, para poseer mis labios y decir extrañas palabras sobre la eternidad y el amor... Dios intenta despertarse. Y quiere que me destruya completamente el ego, reducir mi existencia a cero para ser uno con el universo. Empiezo a tener miedo, pero el miedo es un limite inaceptable para el todo. Empiezo a sentir esa energía ilimitada cada vez mas presentí en mi. Pierdo el miedo a morir, me siento tan libre... Esa energía es un sentir tan potente que decido absorber mas y mas y mas... El miedo acaba por suprimirse completamente. Pero para ello, tuve que desensibilizarme completamente de mis seres cercanos y de la naturaleza. Verlos desaparecer para siempre ya no me asusta, tanto como ver el mundo atravesar mi cuerpo con armas y fuego. Más bien me hace reír. Me he vuelto monstruosamente libre.